Este diseño se convierte en la interpretación de la curva como gesto estructural esencial.
Su silueta semicircular se sostiene bajo un arco de aluminio calado a mano, concebido como pieza escultórica y firma del diseño.
Confeccionado íntegramente en piel de primera calidad certificada LWG, su acabado en charol profundo potencia la reflexión de la luz y refuerza su carácter arquitectónico.
Compacto, preciso y rotundo, HALIA trasciende la función para convertirse en objeto.
Una pieza diseñada para permanecer.